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El Instituto Silestone aporta consejos prácticas para garantizar una alimentación segura y evitar toxiinfecciones en verano

El calor y los climas cálidos son el medio perfecto para la proliferación de microorganismos patógenos
En verano, evitar intoxicaciones alimentarias es fundamental
El Instituto Silestone aporta consejos prácticos para garantizar una alimentación segura y evitar toxiinfecciones en verano
Tras sucesos como la intoxicación alimentaria que se produjo el pasado mes de febrero en el danés restaurante Noma o las que ocurrieron en el restaurante británico Heston Blumenthal en el año 2009 el debate sobre la seguridad alimentaria sigue siendo de actualidad año tras año. Si a esto le sumamos las altas temperaturas de la temporada estival, las escapadas de picnic y las fiambreras a pie de playa, la higiene se convierte un elemento fundamental para garantizar la salud del organismo.
El verano es un período ideal para disfrutar del sol y las agradables temperaturas, pero también constituye el medio perfecto para la colonización de las bacterias. Según fuentes científicas, las bacterias crecen más rápidamente durante los meses de verano y en lugares con clima más cálido, ya que los microorganismos necesitan calor y humedad para proliferar.
En este sentido, prevenir la transmisión de gérmenes patógenos en los alimentos para así poder evitar que entren en el organismo humano y dañen alguna de sus estructuras.
Para evitar posibles infecciones es importante mantener unos buenos hábitos en el proceso de manipulación de alimentos, tanto antes como después de cocinarlos. La higiene es un elemento esencial en la correcta conservación de alimentos y el Instituto Silestone, en el marco de su labor divulgativa sobre buenas prácticas y hábitos de higiene, propone las pautas de limpieza básicas para evitar la formación de focos de infección en el hogar.
Maite Pelayo, microbióloga y portavoz técnico del Instituto Silestone, explica qué repercusiones tiene una intoxicación alimentaria, cómo evitar contraerlas y qué hay que tener en cuenta para garantizar la seguridad de los alimentos.
¿Qué son las enfermedades producidas por una intoxicación alimentaria?
Las enfermedades cuya vía de transmisión son los alimentos se cuando se consumen alimentos o bebidas contaminados por bacterias, parásitos o virus. Este tipo de patología puede causar síntomas que van desde un simple malestar de estómago hasta problemas más graves como diarrea, fiebre, vómitos, calambres abdominales y deshidratación.
Las bacterias nocivas de los alimentos crudos o poco cocidos son la causa más común de estas enfermedades. La mayoría de los casos son leves, pero la infección de cierta cepa de la E.coli, por ejemplo, puede provocar un trastorno poco común, principalmente en niños, que puede provocar que los riñones u otros órganos dejen de funcionar. Otro de los microorganismos que más comúnmente ocasionan estos desórdenes en el organismo es la Salmonella.
Cabe destacar que las personas que son más susceptibles de padecer este tipo de dolencias son los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y esos individuos con el sistema inmunitario debilitado, de modo que hay que tener especial atención.
Cómo mantener los alimentos seguros y saludables en vacaciones
El Instituto Silestone propone unas pautas para garantizar nuestra salud y la seguridad de nuestros alimentos. Estos sencillos consejos ayudarán a garantizar la seguridad de los alimentos:
• Examinar el aspecto externo del producto fijándonos que en la etiqueta contenga información referente a los ingredientes, condiciones de conservación y fecha de caducidad
• No romper la cadena del frío, ya que a temperatura ambiente las bacterias se multiplican
• Separar los productos crudos de los cocinados para evitar la posible transmisión de microorganismos mediante la contaminación cruzada. No mezclar los utensilios y recipientes para alimentos crudos y cocinados
• Conservar los alimentos que requieran frío en neveras con bolsas refrigerantes o cubitos protegidos para que no gotee agua y colocarlos en el lugar más fresco posible
• Utilizar agua potable y lavarse las manos siempre antes de manipular los alimentos
• Limpiar los utensilios y superficies cada vez que se manipule un alimento diferente, recordando que las manos del manipulador son un utensilio más
• Preparar las ensaladas a base de vegetales crudos y embutidos en el último momento, habiéndolos lavado bien en casa (el lugar más higiénico para hacerlo)
• Cocinar la tortilla con antelación para poderla enfriar y que cuaje bien el huevo
• Evitar las salsas que contengan huevo (si son comerciales, se deben consumir en un espacio breve de tiempo para evitar recontaminaciones)
• Conservar en frío hasta el último momento los lácteos y postres hechos con huevo
• Comprobar que la carne está bien cocinada para garantizar la eliminación de gérmenes
• Cocinar los alimentos mediante tratamientos prolongados a altas temperaturas (fritura, horno, guiso, etc.), puesto que son los métodos de higienización más eficaces
• Recordar que existen productos de limpieza, encimeras, neveras e incluso interruptores que tienen propiedades bacteriostáticas que facilitan las correctas condiciones de higiene en la cocina
En definitiva, mantener el organismo saludable es fundamental para garantizar una buena calidad de vida de los individuos, pero es especialmente complicado en verano. Por esta razón, el Instituto Silestone ha establecido unas pautas esenciales para evitar contraer intoxicaciones alimentarias en temporada estival.